Informa el Diario Ibérico (http://www.diarioiberico.com) que un cantante de rap ha sido enjuiciado y condenado por llamar parásito a un parásito real; he aquí la noticia:
“La Audiencia Nacional ha condenado al vocal de un grupo de rap a una multa de 1.440 euros por un delito de injurias contra la corona -por llamar "parásito" al Rey- y otro de injurias graves a la Guardia Civil, por el carácter ofensivo de las expresiones que profirió contra ambas durante un concierto en Fuerteventura en mayo de 2005. De acuerdo con una sentencia del juzgado central de lo penal de la Audiencia Nacional, Moisés Rivas Leyva, cantante del grupo Poetas de la Calle, tendrá que pagar una multa de 360 euros como responsable de un delito de injurias a la corona, más otra sanción de 1.080 euros por un delito de injurias graves contra los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado”.
Como podemos ver, en España no hay libertad de expresión y las fuerzas represivas y los parásitos no pueden ser llamados por sus verdaderos nombres. Mientras que en los EE. UU., que ha dejado de ser un modelo de democracia, todavía la Constitución en su Primera Enmienda garantiza la libertad de expresión, lo cual implica que si alguien quiere decir que los policías son cerdos y que el presidente es un idiota, no será enjuiciado por ello, España está en el medioevo de la libertad de expresión. Todo lo anterior explica por qué el reyezuelo con apellido de licor adulterado creyó que podía llegar a América para mandar a callar como lo hacen en su país.
Y éste caso no ha sido el único. La revista Jueves (que se publica los miércoles), publicó recientemente una caricatura donde está el hijo del rey “follándose” (como dicen los nativos de las Españas) a la consorte real. La revista fue decomisada, secuestrada, desaparecida, encarcelada y torturada para que nadie pudiera ver esa horrible imagen de un culo real al desnudo, así fuera en caricatura. ¡Y tienen la osadía de criticar a los musulmanes!
Portada de la revista confiscada....
Pero la cosa no para ahí. Veamos este otro caso reportado por elPeriódico.com:
“Una situación absurda. José María Vázquez Honrubia, juez central de lo penal de la Audiencia Nacional, prohibió ayer declarar en catalán a Jaume Roura y Enric Stern, a los que condenó a 2.700 euros por injurias al Rey. El fiscal Ignacio Gordillo pidió la suspensión de la vista hasta que se encontrara un traductor.
Los dos jóvenes se enfrentaban a una petición de 18 meses de cárcel por haber quemado unas fotos del Monarca el pasado 13 de septiembre en Girona. Los acusados habían reconocido, en catalán, durante la instrucción del caso, ser los autores de la protesta ante el juez Santiago Pedraz. Una declaración que ayer ratificaron en la vista oral. Pero sus explicaciones fueron interrumpidas en varias ocasiones por el juez, que llegó a exigir al fiscal que les formulara preguntas que exigieran solo una respuesta afirmativa o negativa.
Para el magistrado, los acusados no tenían derecho a usar el catalán porque el juicio se celebraba en una comunidad autónoma, Madrid, en la que los ciudadanos de otras comunidades no tienen el derecho a usar su idioma cooficial. Sin embargo, sí se les reconoce, por ejemplo, a los etarras que comparecen en la Audiencia Nacional. Por ello, en la plantilla de la sede judicial figuran traductores de euskera.”
En resumidas cuentas los españoles están peor que en la época colonial, en la que el rey era un semidiós, amo y señor de vidas y fortunas. A pesar de la “democracia” que existe en España, todavía conservan a un rey feudal, cuya imagen es sagrada y del cual no se puede decir como en el cuento “El traje nuevo del emperador”, que anda desnudo de ideas, vestido con ropajes medievales y que además es un parásito enquistado en la historia de la humanidad. Lo peor de todo es que los españoles no están recolonizando, adueñándose no del oro, sino de las compañías construidas con el sudor y la sangre de los pueblos latinoamericanos, y que su representante nos quiere mandar a callar. Pero la verdad es que si no nos callaron en épocas de la colonia, menos nos callarán ahora: El rey no sólo es un parásito, es un vampiro, una culebra venenosa, una alimaña peligrosa, un gusano sin oficio ni beneficio, cuya foto merece ser quemada, pisoteada y escupida, por los siglos de los siglos, ¡Amén! |